El lado más eco de Llangka

Hola a tod@s,

Hoy escribo para comentaros el lado más ecológico de Artesanía Llangka. En Llangka todo se hace todo a mano. La artesanía tiene el encanto de estar hecho con las manos, esto supone que cada pieza tiene detalles que la hacen única, siendo piezas únicas y exclusivas. Cada pieza se elabora con mucho amor y cariño para que te enamores de ella tanto como yo. Además intento que todos los materiales sean ecológicamente sostenibles, os explico.

No sé si los que estáis leyendo sabéis que soy ambientóloga y educadora ambiental, vamos, que esto de la sostenibilidad lo tengo bastante arraigado e intento mantener una marca lo más sostenible posible.

Como llevo esto muy adentro decidí hacer una colección en especial con este tema. Así que me puse manos a la obra utilizando piedras y piezas de collares rotos y antiguos, a la que llamo Shiny beads: 3Rs, ya que son piezas reutilizadas. Os he dejado el enlace por si queréis echarle un vistazo.

Además no uso ningún tipo de plástico para los envoltorios (excepto si hay que poner burbujas para el envío). Las cajas del packaging son de cartón, sin tintas. Las etiquetas están imprimidas manualmente en una impresora casera. Todos los envíos se hacen con el sobre con la etiqueta verde, que asegura que el papel está ecológicamente certificado, plantando árboles después de su uso de forma sostenible.

Respecto a los materiales, toda la plata que uso para fabricar mis piezas es plata ecológica, reutilizada de otras piezas, es decir, que no ha salido directamente de la mina, explotando más aún el suelo de nuestro planeta. Y las piedras intento compararlas directamente a los fabricantes, por un precio más justo para ellos, ya que les llega directamente sin intermediarios. Todas las piedras que utilizo son piedras naturales de la mejor calidad.

Y como tengo el taller en casa no tengo que hacer muchos desplazamientos, por lo que también reduzco las emisiones. ¡Todo son ventajas! Así que no te quepa duda de que si compras algo en esta página estarás haciéndolo de una forma ecológicamente responsable.

Si se os ocurre alguna forma más para ayudarme a reducir el impacto en nuestro planeta estaría muy agradecida por que me lo hagáis saber.  🙂

Un saludo y recuerda… piensa globalmente, actúa localmente!!!

María